Si la Inteligencia Artificial ya ha demostrado tener mejor capacidad que los humanos para detectar enfermedades o pilotar un avión, ¿por qué no sería lo suficientemente buena para gobernar? Al menos eso es lo que piensan los europeos que, según una encuesta, apoyan la idea de que se reduzca el número de diputados y que mejor se invierta en una máquina que haga ese trabajo.
Evidentemente hay una falta de información en cuanto a las responsabilidades que tienen los funcionarios, puesto que, si se piensa que solo transcriben datos, se esta equivocado. Realizan una cantidad muy grande de tomas de decisiones y de realización de propuestas según las necesidades del contexto social que se viva en el momento que resulta ilógico pensar que una maquina puede asimilar y ver como esta la vida en la calle y sobre eso, actuar.
Por otro lado, si se busca que se reduzca los secretarios o personal que de verdad meramente sea un trabajo sistemático y sin toma de decisiones, se podría pensar que una maquina pudiera realizar este trabajo ya que las variantes serian limitadas pero a pesar de eso un humano guiaría el comportamiento de la misma maquina para que realice bien el trabajo y no se den pasos para atrás en lugar de hacia adelante.
De acuerdo con los resultados de una encuesta realizada por investigadores del Centro IE para la Gobernanza del Cambio, la mayoría de las personas en la Unión Europea apoyaría la sustitución de los miembros de sus respectivos parlamentos por sistemas de inteligencia artificial (IA).
A detalle, los investigadores entrevistaron a 2 mil 769 europeos que representaban diferentes grupos demográficos. Entre las preguntas que tuvieron que responder los encuestados estaban si preferirían votar a través de un teléfono inteligente y hasta si reemplazarían a los políticos existentes con algoritmos en caso de que tuvieran la oportunidad.
Es así que el estudio descubrió que el 51% de los europeos apoya la reducción del número de parlamentarios nacionales y la asignación de esos escaños a un algoritmo. En específico, más del 60% de los europeos de 25 a 34 años y el 56% de los de 34 a 44 años están entusiasmados con esta idea. Lo que es bastante comprensible pues son los más jóvenes los que entienden y confían más en la tecnología.
Pero hay más información en el estudio que vale la pena señalar. De acuerdo con la CNBC, la encuesta expone que la idea de ser gobernado por una IA es particularmente popular en España, donde el 66% de las personas encuestadas la apoyaba. A su vez, el 59% de los encuestados en Italia estaban a favor y el 56% de la gente en Estonia.
Del lado contrario, en el Reino Unido, el 69% de las personas encuestadas se dijo en contra de la idea, lo mismo que el 56% en los Países Bajos y el 54% en Alemania.
Más allá de Europa, alrededor del 75% de las personas encuestadas en China apoyó la idea de reemplazar a los diputados con IA, mientras que el 60% de los encuestados estadounidenses se opuso.
Suena bien, pero es arriesgado, puede que la idea de dejar que una máquina se encargue del gobierno suene atractiva pues evaluaría los intereses de las personas sin pensar en su propio beneficio y sería incorruptible. Pero en realidad eso podría significar un riesgo para la humanidad.
La intención de la encuesta, según el informe de la CNBC, era captar el “espíritu de la época general” para entender la percepción pública de los actuales gobernantes humanos, es decir para interpretar cómo se sienten las personas con respecto a sus políticos y también con el mayor uso de la IA.
El problema con la intención de que una máquina se encargue de la toma de decisiones en un país es que cada nación tiene sus propias reglas y costumbres, por lo que la IA, podría verse influenciada por la ideología de su programador lo que significa que estaría llena de prejuicios. Además, como no tienen poder de razonamiento, no podría explicar porqué tomaría las decisiones.
Por otra parte, los especialistas están haciendo notar que, si se entrega toda la información de los ciudadanos a una máquina y se deja que esta tome decisiones entonces las personas estarían permitiendo que los gobiernos utilicen la manipulación digital para realizar ingeniería social a gran escala pues no se puede asegurar que una IA no sea intervenida para apoyar solo ciertos intereses, después de todo, fue creada por humanos.
Por otra parte, puede que los objetivos de un desarrollador y un político no sean los mismos, por lo que entrenar una IA para gobernar podría dar diferentes resultados según la persona que lo quiera. Así que aún hay mucho por resolver antes de que esta idea tenga sentido real.

F.R.