Miles de personas vestidas con camisas blancas salieron a las calles de Bogotá y se dieron la tarea a hacer valer su garantía de libre expresión y asociación, Medellín, Barranquilla y otras ciudades colombianas para denunciar la violencia y los bloqueos en las protestas que tienen lugar desde el 28 de abril, en un ambiente de tensión con críticas desde balcones y de transeúntes contrarios.
En Bogotá, la marea blanca, igual a la del paro nacional, portaba banderas de Colombia, llenó una de las vías principales, la Carrera Séptima, marchando lentamente al son de: “Colombia se construye, no se destruye”, y entregando flores a la policía, en signo de apoyo a lo acontecido en el desastroso accidente aéreo que sucedió y sacudió al país ya que no manifestó muchos problemas.
En ocasiones se necesita voluntades de muchas personas para buscar un cambio, es el caso en este momento y se espera que se les sea escuchados ya que es un tema relevante para todos y que pudiera afectar futura generación.
El presidente de Colombia, Iván Duque, dijo que “los hechos son materia de investigación” y que el área del siniestro ya fue asegurada por la policía. Algunos piensan que por la relación que tenían estos policías en contra del narcotráfico y su función que desempeñaban, podría haber sido un golpe al estado por parte de las personas que se dedican a la venta de estupefacientes y que han sido el veneno de Colombia desde siempre.
“Creo que todos merecemos la paz y no podemos seguir tan polarizados porque hay que apoyar a las instituciones y porque, si bien hay muchas injusticias en Colombia, el camino no es la violencia ni la polarización”, dijo Alexandra en los videos de redes sociales.
“Hay muchos que están descontentos, con toda la razón. Muchos de esos jóvenes no trabajan, no quieren a su país, prefieren un país subsidiado, un país regalado”, explicaba la joven manifestante, haciendo alusión a las fake news en redes.
En la caribeña Barranquilla y Medellín, familias con banderas de Colombia, cantando el himno nacional y el del departamento de Antioquia, desfilaron por la ciudad al grito de “¡No más paro!” y “¡No más bloqueos!”.
En Medellín, los carros pasaban al lado de los manifestantes contrarios al paro, pitándoles en señal de apoyo. Con la marcha se busca “un rechazo a la violencia y al bloqueo como forma de acción política”, dijo Luis Guillermo Vélez, profesor universitario.
“No podemos pretender que la protesta social se confunda y se vuelva un medio para imponerle a la sociedad un programa político que fue derrotado en las urnas”, alegó el docente.
En medio de este clima, el Comité Nacional del Paro, integrado por sindicatos y organizaciones sociales, y el gobierno colombiano volvieron a mostrar sus diferencias y encontronazos a la hora de dialogar para buscar una solución a la grave crisis que atraviesa el país tras más de un mes de protestas sociales.
Los dirigentes del paro ya denunciaron, tras informar que habían llegado a un preacuerdo, que el gobierno de Iván Duque se niega a firmar el llamado “preacuerdo de garantías de protesta”; la administración activa, en tanto, se aferra a la condición de levantar los bloqueos antes de sentarse “a construir acuerdos” lo que representaría que las protestas tuvieran que doblar la mano y que el estado mostrara otra vez superioridad.
“Lo único que le pedimos al comité del paro para sentarnos a construir acuerdos es el levantamiento de los bloqueos”, explicó el gobierno en un comunicado, después de la última reunión mantenida con los representantes del comité, criticado a su vez por no tener una representación real sobre las protestas.
Accidente aéreo
Cinco policías que realizaban tareas de lucha contra el narco murieron en el siniestro de un helicóptero en el norte del país. La aeronave salió temprano del municipio de Barrancabermeja, en Santander, y se estrelló en Cantagallo, Bolívar, a 36 kilómetros de distancia, informó la policía en un comunicado. El hecho “es materia de investigación”, precisó Duque en Twitter. La zona, donde opera la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional, fue asegurada por la fuerza pública. Dentro de los fallecidos se encuentran, Edison Garay Valencia, Maximino Azuero Garcia, Luis Enrique Fernandez Rincon, Jheyson Andres Franco Osorio y Edwin Jovanny Arcos Solarte que pertenecían al cuerpo de antinarcóticos del país.
Aunque es imposible hacer regresar esas vidas, se busca algo mas que el simple hecho de llamar la atención hacia el caso y que se escuchen, sino hacer valer lo que ellos representaban y como un suceso en cuestión de segundos cambia la vida de una persona y muchas familias a la vez. Habría que ver cómo evoluciona esta situación a lo largo de los días y sobre todo como resuelve el estado la situación tan delicada en la que se encuentra.

F.R.