Enrique Vázquez

Lo evidente se ha hecho formal y legal, los precandidatos que compitieron contra su sombra y quizá de cierta manera también contra su pasado, tomaron formal posesión de su título y nombramiento como candidatos presidenciales de sus respectivos partidos, en diferentes dinámicas cada evento arropó por decenas, quizá centenas para algunos, de simpatizantes a sus abanderados, quienes entre porras y vitoreo se declararon en su mayoría listos para contender en los próximos meses por traer a la realidad su proyecto de nación y si bien hoy parece aún una elección con un favorito y otros candidatos que buscarán cualquier forma para emparejarse y alcanzar al puntero, lo cierto es que existe un gran posibilidad de que el panorama de hoy en día no sea el que se refleje en última instancia en las urnas, cualquier medición tiene un margen de error y en temas de política donde la opinión popular tiene tanto peso, es fácil que las mediciones no sean tan acertadas como deberían de ser.

Falta también ver el desempeño que tiene cada candidato, su capacidad de conectar con la gente e incluso que tanto se desgaste la imagen de cada candidato con nuevos descubrimientos o mejor dicho con el posicionamiento de información que no necesariamente sea favorecedora, son tantos los factores que se ven involucrados en una elección donde se supone deciden más de 80 millones de personas.

A pesar de lo anterior, después de años y años de campañas políticas, de ver algunas ideas nuevas ser introducidas solo para ser viciadas y estiradas hasta su máxima capacidad por otros personajes, sería mucho más que refrescante, prácticamente un diferenciador importante que se estableciera una dinámica diferenciada a lo que se ha hecho durante años y años, quizá una forma pudiera ser obviar los eventos masivos con una gran cantidad de personas movilizadas para escuchar mensajes similares y lograr generar esa elusiva foto de cómo se desplegó el músculo de cada partido o movimiento, desconozco si existe una medición formal por parte de algún organismo particular sin embargo, la lógica parece indicar que este tipo de costumbres políticas, están agotadas, la gente está algo cansada y no parecen ser ya factor para movilizar el voto en alguna dirección, habrá que ver si los candidatos se ponen creativos y tienen una propuesta novedosa de campaña, sin embargo, en tanto no se dé el formal banderazo al periodo oficial de campaña, solo se puede especular que pasará y como pasará, aunque contrario a los mayúsculos cambios que han prometido casi todos los candidatos, creo que el país necesita más una restructura y un reencause, que redirija los esfuerzos actuales en torno a las necesidades más apremiantes del país, tengamos fe.