Enrique Vázquez

A raíz de los recientes cambios que se dieron en el gabinete de la administración del gobernador Roberto Sandoval Castañeda, no podemos evitar ver la siempre viva actitud de servicio del ejecutivo estatal y su continuo afán de dar el mejor servicio posible a los ciudadanos, los cambios son siempre necesarios para crecer dice un famoso pastor norteamericano y en el Gobierno de Nayarit no es diferente, desde que tomó protesta Roberto Sandoval, hemos visto algunas rotaciones, enroques y movimientos que han venido a dar vitalidad al aparato burocrático cuando pareciera algunos que la marcha se ralentiza, llegan los cambios en las áreas de oportunidad y se redoblan esfuerzos para alcanzar los objetivos planteados en un principio, así ha sido la narrativa excepto en un aspecto, quizá el de mayor relevancia para todos nosotros, la seguridad.

En efecto, cuando todas las otras ramas del Gobierno de Roberto Sandoval, han visto algún tipo de cambio por mínimo que sea, el apartado de seguridad no se ha cansado en ningún momento, no ha perdido de vista el fenómeno de la delincuencia y por el contrario día a día actúa a futuro e implementa acciones hoy para cosechar beneficios en el futuro, hablando claro de las labores de prevención del delito que tanto se han visto implementar por parte de la Fiscalía General del Estado y su titular el Fiscal Edgar Veytia, personaje que continúa firme ante el reto de mantener la paz en un estado que alguna vez fue de los más violentos a nivel nacional, tarea nada sencilla por lo desgastante que son las labores de seguridad pública, muchos ante el primer atentado contra su vida hubieran salido corriendo pero no el Fiscal Edgar Veytia.

Ciertamente, al interior de la fiscalía se han generado cambios en las prácticas de reclutamiento y capacitación, en la gratificación a los valerosos elementos policiacos que a diario arriesgan su vida por nuestra seguridad, sin embargo estos cambios son parte de la estrategia que inició el primer día de la administración de Roberto Sandoval, en ningún momento vimos un golpe de timón en la fiscalía, por el contrario ha sido un camino constante hacia ser uno de los tres primeros estados más seguros de todo el país, reconocimiento complejo dada la posición geográfica del estado, clave para el tránsito de mercancías ilegales.

La estrategia pues, ha sido exitosa desde un comienzo y no ha necesitado de cambios importantes, el trabajo se ha hecho y se ha hecho bien, más aún cuando se ha dado en estrecha colaboración con las fuerzas armadas, tanto la Marina Armada de México como los elementos del Ejército Mexicano, han estado en todo momento velando por el único factor que se ha mantenido durante los últimos años, la seguridad, un logro que algunos pasan por alto pero es sin lugar a dudas, la máxima obra del gobierno de Roberto Sandoval y del Fiscal, Edgar Veytia.