*Entre ellos el derecho a una buena administración pública, indicó el magistrado Marmolejo Coronado

Para quienes laboran en el Poder Judicial de Nayarit es una prioridad respetar y hacer respetar los derechos humanos, entre ellos uno nuevo, el derecho a una buena administración pública, indicó el presidente de la Primera Sala Unitaria del Tribunal Superior de Justicia, magistrado Jorge Ramón Marmolejo Coronado.

En el acto cívico mensual de las y los servidores judiciales, encabezado por el presidente del Tribunal Superior y el Consejo de la Judicatura, doctor Pedro Antonio Enríquez Soto, Marmolejo Coronado señaló inicialmente que en junio se cumple el 25 aniversario de haber sido constituida en México la primera Comisión Nacional de Derechos Humanos.

Con este motivo, reiteró que la población que acude a las autoridades judiciales para dirimir conflictos no sólo exige acceso a la justicia “sino que éste cumpla con ciertos requisitos básicos, como son la solución expedita y adecuada, la legalidad, en el proceso judicial, la fundamentación y motivación del impartidor, así como el respeto a los derechos humanos reconocidos en diversos ordenamientos legales”.

“Ya no es hacer el trabajo por hacerlo”, añadió el portador del mensaje institucional en el acto cívico y agregó que “este órgano judicial se ha comprometido con la sociedad para que la justicia cotidiana se realice y muy bien, buscando siempre la eficaz administración judicial, demostrada en la productividad y calidad de las resoluciones al momento de dirimir conflictos”.

En el evento que tuvo lugar en el exterior de la sede del Poder Judicial, el magistrado Marmolejo Rivera mencionó los reconocimientos que mediante diversos estudios, organismos nacionales e internacionales han otorgado a la institución por sus servicios de primer nivel “y nuestra meta —agregó— es mantenernos en esa posición”.

Tras mencionar que “somos parte de un proyecto encaminado a la transformación institucional de calidad”, convocó a las y los servidores judiciales a seguir redoblando esfuerzos “para cumplir las expectativas que se nos exigen: seamos pues la balanza y el ejemplo de justicia que tanto necesitan la sociedad nayarita y el Estado mexicano”.

La ceremonia contó con la participación de la banda de guerra del 43° Batallón de Infantería y la escolta del Poder Judicial.

Por otra parte, el Juramento a la Bandera fue dirigido por el licenciado José Cuauhtémoc Valencia Huerta, mientras que la lectura de efemérides de junio estuvo a cargo de las licenciadas María Guadalupe Hernández Ramón y Norma Lorena Ramos Estrada; condujo el programa la oficial judicial Rosa María Barrera Nava. Él y ellas pertenecen a la Primera Sala Unitaria del Tribunal Superior de Justicia.