La Ley de Protección, Fomento y Conservación de Arbolado Público fue aprobada en Sesión Pública Ordinaria por las y los representantes populares integrantes de la Trigésima Segunda Legislatura al Congreso del Estado.

Propuesta por la diputada Julieta Mejía Ibáñez, la Ley especifica que el concepto de arbolado público contempla a palmas o palmeras ubicados en parques, jardines, plazas públicas, camellones, panteones públicos, zonas públicas propiedad del Estado y los municipios.

Protege a todo árbol plantado, nacido o germinado en las localidades de los municipios de la entidad, siempre y cuando no se encuentren regulados por el Gobierno Federal o pertenezcan a terrenos forestales; se incluye a los árboles que estén sujetos al suelo y no los que estén en contenedores o macetas que puedan ser trasladados y cuyo manejo no implique riesgo alguno.

Nayarit se suma a Nuevo León, Yucatán, Jalisco, Quintana Roo y Veracruz, únicas entidades del país que cuentan con este ordenamiento jurídico.

En los 98 artículos que contiene la Ley se establecen procedimientos para el mantenimiento y protección del arbolado público, con mejores prácticas de poda y trasplante, dejando como última opción el derribo de árboles, y salvaguardando en todo momento la vida y bienestar de las personas.

La norma contempla los supuestos de causas de riesgo, alto riesgo y emergencia para que la autoridad actúe con celeridad, conforme lo amerite la situación; se prevé la creación de una matriz de selección de especies para preferir la reforestación con árboles endémicos; la declaratoria de Árbol Patrimonial para aquel árbol que por sus cualidades históricas o biológicas deba tener una mayor protección y puesta en valor del patrimonio histórico y cultural, conforme a la Ley de la materia.

También prevé la planeación y programación de acciones de reforestación, además de aplicar una metodología de infracciones y sanciones por el derribo o poda excesiva de árboles en zonas urbanas.

La legisladora Julieta Mejía Ibáñez indicó que con la implementación de la Ley se generan condiciones para disminuir la contaminación atmosférica, lo que permitirá garantizar un medio ambiente óptimo y ciudades verdes que mejoren la calidad de vida de las y los nayaritas.