Con la bandera ondeando a toda asta en la plaza de armas de esta ciudad, autoridades civiles, navales y militares, encabezadas por el alcalde Arturo Dávalos Peña, rindieron honores en conmemoración al 240 aniversario del natalicio de Ignacio Allende, quien tomó un destacado papel dentro de la lucha de independencia de México.

David Gibrán Aldana Barragán, fue el orador oficial de esta ceremonia que recordó que Ignacio José de Jesús María Pedro Regalado de Allende y Unzaga, nació el 21 de enero de 1779. En 1802, se incorporó al ejército virreinal de la Nueva España y logró ascender bajo las órdenes de Félix María Calleja. 

Más tarde, fue descubierto en una de las campañas clandestinas a favor de la independencia, y fue invitado a participar en la conspiración organizada por José Miguel Domínguez y su esposa Josefa Ortiz de Domínguez, donde conoció al padre Miguel Hidalgo y al capitán Juan Aldama. “Originalmente el movimiento de independencia iba a ser encabezado por Allende y Aldama, pero una delación inoportuna cambió los planes y fue Miguel Hidalgo quien finalmente tuvo que dar inicio a la lucha”. 

Para el 22 de septiembre –señaló- Hidalgo fue nombrado oficialmente Capitán General del Ejército Insurgente e Ignacio Allende Teniente General; días más tarde, el Virrey ofreció una recompensa a quien entregara a los líderes del movimiento. “Tras la derrota en la Batalla de Puente de Calderón, la jerarquía del movimiento exigió la sustitución de Hidalgo como cabeza del movimiento y Allende asumió la responsabilidad”. 

Fue así que, con un ejército diezmado, marchó hacia el norte para conseguir más dinero, armas y tropas; sin embargo, fue traicionado, emboscado y junto con las cabecillas del ejército, apresado y conducido a la ciudad de Chihuahua, donde fue juzgado por insubordinación y fusilado el 26 de junio de 1811. 

Al tomar el ejemplo de Allende, Gibrán Aldana exhortó a los presentes a trabajar por el bien común de este municipio, independiente de los intereses personales y de grupo, el lugar de dónde vienen o el estatus económico al que pertenecen. 

“Hay un bien común que nos identifica y se llama Puerto Vallarta. En este momento en que el país se encuentra polarizado, dividido y enfrentado por diversas causas y circunstancias, es importante asumir con madurez que es aquí donde vivimos y que todo nuestro esfuerzo debe ser canalizado a la unidad, fraternidad y cultura de paz para que continuemos siendo una de las ciudades más seguras del país, un destino turístico competitivo; definitivamente el Puerto Que Queremos”, concluyó.