Martina Carlos Arroyo, licenciada en Psicología por la Universidad de Guadalajara, con dos maestrías, una en Educación y otra en Terapia Familiar Sistémica, es estudiante de tiempo completo del Doctorado en Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), un programa orientado a formar investigadores para desarrollar y dirigir proyectos enfocados al análisis y solución de problemáticas sociales.

Cuando Martina Arroyo finalizó su segunda maestría, despertó el interés para continuar como investigadora en las Ciencias Sociales, la oferta de posgrados de la máxima casa de estudios cuenta con una planta docente de alto nivel y además están en el padrón de excelencia del Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC), que está a la par no solo en México, sino también del extranjero, así que decidió registrarse en la convocatoria que lanza la UAN.

Una vez cubierto los requisitos y lineamientos para entrar al posgrado de calidad, fue aceptada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT), otorgándole una beca de manutención como estudiante de tiempo completo para la realización del Doctorado, el cual tiene una duración de cuatro años, los dos primeros se requieren estar de manera presencial y a partir del tercer año disminuye la carga académica dentro del aula, lo cual, da la oportunidad para dedicarse al trabajo de campo o realizar alguna estancia de investigación ya sea nacional o internacional.

En su anterior posgrado tuvo la oportunidad de investigar y trabajar específicamente con mujeres. Actualmente realiza su séptimo semestre del Doctorado en una línea de investigación de género y estudios culturales enfocada específicamente en las experiencias y significaciones de autonomía en las mujeres académicas e investigadoras del estado de Nayarit.

Su interés por este tipo de investigación ha sido por los logros que se han alcanzado desde los movimientos sociales y la teoría feminista para visibilizar a las mujeres, además, exigir la dignidad que se debe tener como seres humanos.

Por otra parte, este le ha permitido conocer la importancia que tienen las académicas y las investigadoras quienes tienen una amplia responsabilidad de formar a nuevas generaciones, es por ello, el interés por trabajar con las mujeres académicas, para que se siga resaltando la teorización a partir de las mujeres, ya que históricamente la mayor parte de la teoría viene de los hombres, por los hombres y para los hombres.

Resaltó que, para recuperar el avance sobre el tema de las mujeres, es importante rescatar sus experiencias y significados para empezar a teorizar, es por ello, el interés de tener la posibilidad de abonar a la teoría social con perspectiva de género, de manera particular, en la teoría feminista y la experiencia de las mujeres en el tema de autonomía.

El profesionalismo y ética de los docentes del núcleo académico básico ha sido de mucha calidez y sentido humano. Dijo que ha tenido la fortuna de tener el acompañamiento de los maestros, quienes siempre están disponibles para atender cualquier duda, en resumen, el Doctorado ha sido una experiencia que le ha permitido salir de un marco teórico, epistémico y empírico, pero sobre todo, innovar en otros campos; en este sentido, ha sido como una deconstrucción de manera epistémica y teórica, pero también un crecimiento de manera personal.

El CONACyT, ofrece la posibilidad de continuar y formar capital humano en el área de la investigación, pero también en el área de la profesionalización, -dijo- es importante continuar preparándose como investigadores y aprovechar los recursos que se ofrecen, así como también pertenecer a un estándar que abre plataformas en distintas alternativas y formas de entender o comprender la realidad, pero sobre todo, de proponer nuevas soluciones a las problemáticas actuales.

“Sin duda alguna, me considero afortunada de contar con una beca, donde nos pagan por estudiar, y se requiere tiempo completo para poder avanzar en los trabajos que estoy realizando, gracias a estos proyectos de investigación hemos tenido la fortuna de estar participando en congresos nacionales e internacionales, donde compartimos los avances teóricos y empíricos, además, la oportunidad de realizar una estancia de investigación en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), así como la participación en un segundo foro nacional de análisis con perspectiva de género”, explicó Martina Carlos Arroyo, originaria de Zapopan, Jalisco, quien desde 1998 radica en Puerto Vallarta, Jalisco, pero a raíz de su incorporación al Doctorado cambió su residencia a la ciudad de Tepic.