*Señala magistrada en acto cívico de marzo, en vísperas del Día Internacional de la Mujer
Tepic, Nay., 5 de marzo de 2018.
«En el siglo XXI, la participación de las mujeres mexicanas es trascendental para el desarrollo del país; su avance es muy importante, pero sobre todo en los últimos años, en algunos sectores sociales falta todavía un mayor impulso en lo que respecta a la igualdad de género y al desarrollo de oportunidades frente al hombre».
Así lo indicó la magistrada Ana Isabel Velasco García, integrante de la Sala de Jurisdicción Mixta del Tribunal del Tribunal Superior de Justicia, en el acto cívico mensual de las y los servidores judiciales, encabezado por el presidente del Poder Judicial de Nayarit, magistrado Pedro Antonio Enríquez Soto.
La también presidenta de la Comisión de Equidad y Género del Consejo de la Judicatura explicó el origen histórico de que en marzo se conmemore el Día Internacional de la Mujer y agregó que en la actualidad «a pesar de los avances, el sector femenino sigue siendo un grupo social vulnerable por ser sujeto de factores de violencia y discriminación, en virtud de lo cual es obligación de los estados la protección de los derechos inherentes a la naturaleza humana».
En el acto efectuado en el exterior de la sede judicial, la magistrada Velasco Ramírez precisó que entendido de una manera amplia y no limitativa, el tema de violencia hacia la mujer no puede separarse de otras formas de violación a los derechos humanos de este sector poblacional, una manifestación evidente de discriminación.
Añadió que para contrarrestar esta dinámica errática y violenta en el desarrollo de la vida femenina, que especialmente en los últimos años parece haberse recrudecido en nuestro país y en especial en nuestro estado, se debe establecer una política de género firme.
Explicó que tal política debe lograr la igualdad de trato y oportunidades entre hombres y mujeres; que se respeten los derechos de la población femenina, se propicie su desarrollo integral y se fortalezca su posición hacia el interior de la familia, así como se aliente su participación en los ámbitos político, económico, social y cultural.
Casi al final de su mensaje, la magistrada destacó que en el ámbito laboral las mujeres padecen discriminación en el acceso a puestos directivos, inequidad salarial, falta de políticas laborales adecuadas a sus necesidades y acoso sexual, que limitan sus posibilidades de desarrollo personal y profesional.
Acto seguido, destacó que en los próximos meses el Poder Judicial tendrá como nueva competencia la jurisdicción laboral y «será necesario empezar a trabajar en la sensibilización y capacitación del personal de la institución, en la perspectiva de género en materia laboral».
Puntualizó que al respecto existe jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia, para lo que «debe implementarse un método en toda controversia judicial y aun cuando las partes no lo soliciten, a fin de verificar si existe una situación de violencia o vulnerabilidad que, por cuestiones de género, impida impartir justicia de manera completa e igualitaria».
«Entonces, compañeras y compañeros magistrados, jueces, secretarios y demás personal del Poder Judicial –concluyó– tenemos una importante tarea y nuevos retos que afrontar: empecemos a prepararnos».
En el acto en que participaron la escolta del Poder Judicial y la banda de guerra del 43° Batallón de Infantería, también asistieron, entre otros invitados, el comandante de la Décima Tercera Zona Militar, general de brigada Armando Montaño Ponce;  la doctora Lourdes C. Pacheco, integrante del colectivo Mujeres en Voz Alta, y estudiantes de derecho de la Univer.
El Juramento a la Bandera fue dirigido por Griselda Hernández Álfaro y lecte las efemérides estuvo a cargo de la psicóloga Araceli del Carmen Abundiz Zepeda; ellas laboran en el  Centro de Justicia Alternativa y Convivencia Familiar. El programa fue conducido por el maestro Aurelio Altamirano Enríquez, oficial judicial de la Sala de Jurisdicción Mixta.