Enrique Vázquez

“El cambio es necesario para crecer”, frase de un conocido pastor norteamericano, siempre viene a mi mente cuando escucho a algún conocido externar preocupación sobre el futuro o cualquier proceso que conlleve una implementación, ajuste y conclusión, como el que actualmente atraviesa nuestro Nayarit, tema en el que me gustaría hacer énfasis puesto que he escuchado con gran frecuencia comentarios sobre lo sencillo que es y los resultados que ya deberíamos de estar sintiendo, comentario que considero equivocado, quien le parece sencillo tomar las riendas de un estado, sencillamente no tiene ni idea de lo que representa el concepto de estado, porque nada de sencillo tiene planear, operar y conjuntar esfuerzos de la cantidad de personas involucradas en el aparato burocrático, intereses de la federación, normas, reglas y legislación locales, federales e internacionales, así como la infinidad de variables externas que pueden alterar el funcionamiento de un gobierno, así las cosas, como atinadamente dijo en su momento el pastor, el cambio es necesario para crecer, para mejorar, pero evidentemente el cambio no es instantáneo ni mucho menos sencillo, especialmente hablando del nivel gubernamental.

Esto ya podrá anticipar estimado lector, es en estrecha referencia al nuevo plazo que ha fijado el Gobernador del Estado, Antonio Echevarría García, sobre cuándo podremos ver en las calles y sentir en nuestros hogares una mejoría en nuestra calidad de vida, en el desarrollo económico del estado y en general en materia de resultados de todas las acciones emprendidas por esta administración, en palabras del gobernador será en 2018 cuando logremos ver de manera clara los resultados, no se mencionó algo más específico pero mediados del próximo año suena como un plazo razonable, en el cual el gobierno estatal tenga el margen de maniobra y sobre todo de implementación y puesta en marcha de los recursos presupuestales que han sido destinados para Nayarit, los poco más 20 mil millones de pesos que recibirá nuestro estado como presupuesto ordinario para 2018, deberán ajustar para transformar e implementar cambios considerables en el corto, mediano y largo plazo, más si la filosofía de ahorro y maximización de recursos que emplea una empresa privada es puesta en marcha en la administración pública estatal, que no siempre se apegó a estos principios.

Obviamente no es sencilla la espera, más cuando los intereses personales o incluso nuestra familia se ve afectada y urge una solución rápida pero bueno, demos el voto de confianza una vez más a este plazo, los primeros que se definieron al iniciar la administración quizá pecaron de optimistas pero tampoco se puede negar que si se pusieron en marcha obras públicas, se continuaron con los programas sociales que más ayudan a los sectores vulnerables, pero sobre todo, que se ha venido realizando una profunda renovación al interior del gobierno, mejorando la dinámica interior lo que al mediano plazo significará una mejoría en la calidad de los servicios prestados.