Enrique Vázquez

La reciente ola de violencia que experimentamos los nayaritas, exigía una respuesta directa e inmediata y contundente por parte de las autoridades estatales, que positivo pues que precisamente en el día de la Revolución, fecha de gran significado para todos nosotros por ser la conmemoración de un gran acto de valentía de nuestros antepasados, se haya marcado un hasta aquí, se haya dado un mensaje claro del rumbo a seguir en los próximos días y meses para recobrar la tranquilidad de todos nosotros, el camino será largo sin lugar a dudas, pero como atinadamente tuvo a bien mencionar el ejecutivo estatal durante su mensaje a los medios de comunicación, con la participación de las autoridades de los tres niveles, con unos ciudadanos vigilantes y prestos a denunciar cualquier actividad sospechosa y con el apoyo de toda aquella persona u organización que desee participar en cambiar la situación de vida de nuestro estado, seguramente tendremos resultados positivos.

Ahora bien, cierto es que la ola de ejecuciones registrada principalmente en la capital del estado ha sido particularmente cruda, no menos cierto es que los primeros meses de cualquier administración son más bien turbulentos y los connatos de violencia son prácticamente inevitables, pero obviamente ante el creciente descontento popular, fue muy atinada la intervención pública del Gobernador Antonio Echevarría García, para marcar una pauta del rumbo a seguir, pero sobre todo, la gente recibió muy bien la “mea culpa” en la falta de resultados en esta materia, pues aunque obviamente no es el  Gobernador quien patrulla, dirige y pone a raya a los criminales, la reconquista de la paz en nuestro estado, si fue un compromiso claro de campaña y uno de los reclamos más sensibles de la ciudadanía.

Curioso eso si, como bastaron pocos días de violencia flagrante para que el baúl de los recursos se desempolvara inmediatamente, pocos al parecer recordábamos que hace más de 6 años la situación era igual o peor, para muchos de nosotros quizá mucho peor, pues quienes tuvimos la violencia y la criminalidad en la puerta de la casa, sabemos y atesoramos la paz maquillada, artificial, arreglada o como se le quiera llamar a como vivimos los últimos años, lo cierto es que el sentimiento de poder andar por las calles con relativa facilidad y sin temor alguno, hoy no existe, ya son varios los inocentes que han quedado tendidos ante el azote del crimen organizado, pero esperemos que este llamado de atención por parte del Gobernador sea suficiente para hacer despertar a los encargados de la seguridad en el estado, para que las autoridades federales extiendan su mano amiga y con todo el peso de la Policía Federal o la ya poco mencionada Gendarmería especial se hagan presentes a tiempo completo en Nayarit para recobrar el rumbo y tener el estado seguro en el que todos deseamos vivir.

Entre esta realidad se hace presente, y la llamada de emergencia surte plenos efectos, permitiéndonos a nosotros como ciudadanos viajar, transitar, salir, convivir y demás libremente, le recomiendo estimado lector, extremar precauciones, desafortunadamente cuando uno menos lo espera puede estar en el lugar y a la hora equivocados y vivir un capitulo sea final de nuestra historia o por lo menos duro para nosotros y nuestras familias.