Enrique Vázquez 

Este pasado martes, mediando una gran anticipación el Presidente Enrique Peña Nieto, estuvo de gira de trabajo por Nayarit, haciendo entrega tanto del Libramiento Norte de Tepic como de la autopista Tepic – San Blas y si bien ambos tramos carreteros se mantuvieron cerrados al público para facilitar las maniobras del Estado Mayor Presidencial, los recorridos del presidente en camioneta y supervisión aérea de la autopista, en el corto plazo ambas vialidades estarán plenamente funcionales para que los ciudadanos podamos hacer uso de ellos, sea para evitar congestionamientos y tráfico pesado en la ciudad y el libramiento carretero que atraviesa la ciudad (libramiento norte) o para estar en 20 minutos disfrutando de unos deliciosos mariscos en alguno de los restaurantes de la costa de San Blas. 

Este último punto en particular me parece realmente trascedente, San Blas se ha mantenido por años de un turismo regular de personas de todo Nayarit que acuden a bañarse en las amigables aguas de alguna de sus playas y por supuesto a disfrutar de la inigualable gastronomía local, desde el suculento pescado zarandeado hasta el pan de plátano como postre y cierre de un buen viaje, sin embargo esta escapada acaba de convertirse en algo mucho más frecuente, con un tiempo de 20 – 30 minutos para estar en San Blas, no veo impedimento alguno para convertir una comida familiar ordinaria en una comida extraordinaria con vista a la playa y su hermoso atardecer, es decir 20 minutos es un traslado corto o mejor dicho ordinario en alguna ciudad grande como Guadalajara, pensar que nosotros podemos hacer el mismo recorrido y disfrutar de mariscos frescos, aire puro y hermosas vistas, me parece realmente sorprendente.

Sí, la administración federal no cruza por su mejor momento en cuanto a popularidad, pero no se puede negar que ha estado realizando muchas cosas bien, después de algunas pifias con la relación con EUA y Donald Trump, varios aciertos han logrado reducir la cotización del dólar en casi 2 pesos, este tipo de entregas y esfuerzos por conectar mejor nuestro territorio, programas sociales efectivos, en fin son muchos los ejemplos de las cosas que se están haciendo bien, vale considerarlo, por lo pronto estimado lector lo invito a hacer la prueba y disfrute de sus santos alimentos una que otra vez a la orilla de la playa, yo seguramente lo estaré haciendo en más de una ocasión a la semana.