LA COLUMNA/JULIO CASILLAS BARAJAS

 

La prensa en sus variadas formas: radio, medios impresos, televisión, Internet, etc., juega un papel importante al informar sobre los temas relevantes para todos los ciudadanos, alentando el debate público sobre  el desarrollo y la democracia.

Por ello, es fundamental que los medios puedan ejercer su trabajo con libertad y que los periodistas sigan ejerciendo su liderazgo social a favor del pueblo, que es el mandante.

La libertad de prensa es un derecho, una garantía y no una concesión o dádiva de los gobiernos, además de que no es privativa o corresponde solamente a los periodistas, sino a la sociedad en su conjunto, que puede expresar libremente sus ideas y opiniones.

De esta forma, como sabemos, cada año el 3 de mayo se celebra la libertad de prensa, donde revive  la exigencia de defender los medios de comunicación de los ataques sobre su independencia así como rendir homenaje a los periodistas que han perdido sus vidas en el ejercicio de su profesión honrando a quienes la ejercen con determinación y liderazgo.

Que sirva este comentario como un recordatorio a los gobiernos de la obligación que tienen de respetar su compromiso con la libertad de prensa y profundizar el apoyo  para los profesionales de la comunicación y sus familias, evitando la tentación de controlar lo que se piensa, se dice o se escribe.

En diversos países alrededor del mundo las publicaciones son censuradas, algunas multadas, suspendidas o anuladas, mientras que periodistas, editores y publicadores son acosados, atacados, enviados al desempleo, detenidos e incluso asesinados.

Contrario a eso, se exige libertad de expresión y de manifestación de ideas, sobre el autoritarismo y los monopolios de  los gobiernos corruptos y prepotentes.

Aquí en Nayarit, el medio periodístico estatal convivió con el Gobernador Roberto Sandoval durante un evento en que fueron entregados los premios estatales de periodismo. El ejercicio es saludable dado que se permite el acercamiento entre profesionales de la comunicación y sus autoridades sin que esto implique que alguna de las partes ceda terreno en cuanto a su posición social; los medios deben cuestionar, preguntar, indagar, investigar, analizar y difundir lo que al pueblo le interese. Los gobiernos deben asumir, ya, el papel de informar, dar acceso a la información pública, dar a conocer los manejos de los dineros públicos, actos, planes, programas y su ejercicio.

Por ello, es necesario que se ahonde en los temas de honestidad, combate a la corrupción, acceso a la información y en todos los rubros donde el pueblo sea el beneficiado. No hacerlo así continuará la percepción de complicidades entre medios-gobierno, en contra del interés público.

Veremos y diremos.