Enrique Vázquez  

En las elecciones del año pasado cuando en Nayarit como en otros estados, se materializaron por decirlo de algún modo las alianzas de facto, oportunamente señalé que aun cuando la autoridad había elegido no pronunciarse al respecto estas eran en el mejor de los casos ilegales, la falta de pronunciación al respecto se debió quizá atendiendo a la dificultad de probar que de hecho existía tal aberración o por presiones del centro de la república , vaya usted a saber estimado lector, pero el punto es la flagrante ilegalidad que estas representan, el COFIPE (Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales) es muy claro cuando señala los requisitos, tiempos y formas en que se pueden materializar las alianzas de partidos políticos, cualquier otra expresión fuera de la normatividad es obviamente ilegal, si los propios partidos promulgaron una ley para regular las alianzas, es incluso molesto ver como son ellos mismos los que se pasan las leyes como si fueran sencillos baches en el pavimento.

Eso fue el año pasado, las alianzas si bien no fueron un tren que arrolló en las urnas si consiguieron triunfos importantes como por ejemplo la capital del estado de Nayarit, la alianza de facto que encabezó el Dr. Polo Domínguez obtuvo un triunfo contundente que en estricto apego a la ley debió ser nulo por obtenerse vía una alianza de facto, ciertamente sería difícil comprobar en estricto sentido que siquiera existió la misma, pero el reparto de municipios y la falta de un representante del otro partido, así como los eventos conjuntos eran prueba más que suficiente para que cualquier juzgador pudiera inferir con toda la certeza legal que existió la alianza y en base a ello anular la elección, caray hasta los propios líderes nacionales estuvieron confirmando y hasta promocionando la dichosa “Alianza de Facto”. 

Lo más triste del asunto es que ante la pasividad del instituto electoral, el relativo éxito obtenido y de nuevo elecciones de por medio, las alianzas de facto por segundo año consecutivo han proliferado en distintas latitudes del país, y este año el número de “alianzas”  ha crecido exponencialmente sin que el Instituto Nacional Electoral tenga la menor intención de pronunciarse al respecto, el colmo llegará en 2018 cuando como satirizó la película de “La Dictadura Perfecta” las principales fuerzas políticas del país lleguen a las urnas con una mega alianza de facto para asegurar la presidencia ante algún candidato independiente que tenga la fuerza suficiente para ganar la elección. 

El Secretario de Acción Electoral del Partido Revolucionario, Arturo Zamora Jiménez, no lo pudo dejar más claro, cuando fue cuestionado sobre las “Alianzas de Facto” por un diario de circulación nacional, en efecto el pragmatismo por tratar de preservar posiciones de poder, cuotas del partido ha generado que a nivel local las candidaturas comunes, como también se les ha llamado recientemente, se multiplicaran como la espuma, sinceramente a juicio de un servidor no solamente las alianzas son fenómenos que van totalmente contra la ley sino que representan una nueva agresión contra la casi nula credibilidad que tenían los partidos ante la ciudadanía, pero bueno a este paso el final del camino no esta muy lejos veremos que sucede.