El coordinador clínico de Salud en el Trabajo del Hospital General de Zona (HGZ) No 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Héctor Patiño Rubio, informó el sonido es una transmisión de energía a través del aire, la cual inicia en el pabellón auricular que es la parte más externa de nuestro oído, una vez que entra, se integra esta energía que se transmitió por el aire y en el oído interno es donde se hace la interpretación al cerebro.

Explicó que cuando el ruido es elevado puede ocasionar la sordera, que es cuando no existe la capacidad de escuchar o bien la hipoacusia, la cual se define como la capacidad disminuida de oír, sin dejar de lado que existe la susceptibilidad de algunas personas que incluso en menos de 85 decibeles pueden desarrollar el daño.

Por otra parte el especialista señalo que la normativa nos marca que hasta 85 decibeles es un nivel permisible de audición, es decir, todo aquel sonido que eleve este rango, tiene la facilidad de causar un daño en el oído.

Advirtió que conforme avanza el tiempo y nos exponemos al ruido, la audición va perdiéndose de forma gradual; esto es cuando es de forma crónica. Sin embargo, existen personas que están expuestas a un ruido de gran intensidad de manera súbita y presentarán un problema que se denomina trauma acústico agudo.

Indicó que cuando se expone de forma crónica al ruido, la audición empieza a disminuir poco a poco a tal grado que cuando tenemos un gran daño, puede existir vértigo, es decir mareo, pérdida de la postura de forma involuntaria y que no se puede controlar, ya que afecta al sistema vestibular que influye en el equilibrio.

Reiteró que el ruido como tal es un contaminante, causa estrés y claro que perturba la funcionalidad de las personas. Estamos tan acostumbrados al ruido, pero eso no significa que sea lo sano, la exposición a altos decibeles causa problemas a largo plazo y os damos cuenta hasta que presentamos una pérdida de la audición.

Algunos de los rasgos para darnos cuenta que tenemos problemas con la audición, es cuando subimos el volumen de la televisión o de algún aparato de sonido y las personas que están a nuestro alrededor nos hacen la observación que el sonido es bastante alto; también cuando no tenemos el sonido de los audífonos a un volumen moderado, no escuchamos el teléfonos, etc.

En el ámbito laboral es muy común que presenten alteraciones auditivas, sobre todo las personas que trabajan con máquinas, automóviles de carga, los golpes de metal, ocasiona que las personas sufran de la interacción social, comunicación familiar y las relaciones interpersonales, porque no existe la capacidad de audición. Destacó el médico.

El coordinador clínico de salud en el trabajo recomienda como medida preventiva el uso de conchas auditivas, tapones auditivos, cámaras sonoras, que sirven para las personas que están expuestas a mayores rangos de decibeles. Sin embargo, hay personas que por falta de cultura no optan por utilizar estas herramientas que pueden permitir la disminución la pérdida de audición.

Finalmente, Héctor Patiño Rubio hace un llamado a la población en general a evitar alteraciones auditivas, toda vez que el oído es un sentido sumamente importante, porque a través de él nos podemos comunicar, entender, buscar nuestras necesidades y nuestro desenvolvimiento social.