“Necesitamos convencernos de que podemos contagiarnos e infectarnos del dengue”, manifestó la directora del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia, Thare Liquidano, que tiene a su cargo los servicios médicos de la institución, y que coadyuvan con la jurisdicción sanitaria III a prevenir la expansión de la enfermedad.

La urgencia de la responsable del DIF en Bahía de Banderas obedece a la indiferencia de la mayoría de la población a los llamados para descacharrizar sus viviendas, pues es en ellas es donde más se reproduce el mosquito transmisor del dengue, y donde sus habitantes quedan expuestos a sus picaduras portadoras del virus del dengue.

Ante la proximidad de la temporada de lluvias Thare Liquidano recordó a los padres y madres de familia que lo más importante es que no haya en las viviendas depósitos artificiales de agua limpia, que pueden ser desde una corcholata, pasando por floreros, hasta tinacos o cisternas sin tapa a cielo abierto. “Las llantas abandonadas son el ejemplo típico de acumulación de agua limpia, pero se trata de retirar toda cosa que sirva como contenedor de agua estancada y limpia”, enfatizó la funcionaria de la institución.

Acerca de las acciones de prevención informó que el DIF municipal de Bahía de Banderas, en coordinación y con apoyo de la presidencia municipal, colaboran con las autoridades de salud estatal para garantizar la fumigación en los centros de población, y el retiro de cacharros de las viviendas para ser confinados de tal manera que no representen riesgo en el proceso de reproducción del mosquito transmisor del dengue, denominado Aedes Aegypti.

El dengue es una enfermedad infecciosa, que se contagia por la picadura del mosquito Aedes Aegypti. Si se evita su reproducción del agente transmisor las posibilidades de picadura y contagio se reducen.