Enrique Vázquez
Cuantas veces no hemos visto como los líderes sindicales se desviven en sus demandas y arman un borlote para intentar conseguir sus fines que dicho sea de paso no siempre están aparejados con los de sus representados, pero en fin esa es otra historia, volviendo al tema, la lucha sindical es como un ajedrez, es necesario que los líderes tengan la visión, la inteligencia y la capacidad de liderar sin dejar ganar a los sentimientos que en ocasiones son irracionales y aplicar siempre las mejores estrategias para entregar resultados a los sindicalizados que a final de cuentas es lo más importante, llevar los beneficios prometidos ejerciendo con responsabilidad la representativa que ostentan.
Desde los últimos días del año pasado, el tema financiero de la UAN se ha venido desarrollado con altos y bajos, después de la falta de pago de algunas prestaciones en plena época navideña, las autoridades universitarias, el gobierno del estado y los líderes sindicales abordaron la situación de una forma realmente positiva, sin incurrir en excesos, los sindicalizados con su justo reclamo tuvieron que llegar al paro laboral previo a la solución de las cosas, pero en fin todo esto es historia lo importante a destacar me parece, fue la posición que los líderes sindicales de la UAN tomaron frente al problema, en especial el Cp. Carlos Muñoz Barragán, Secretario General del Sindicato de Personal Académico de la Universidad, quien en ningún momento rebaso la delgada línea entre la exigencia válida y la desproporcionada demanda, actuando en todo momento con serenidad y nervios de acero, el líder docente sobrellevo el conflicto, manteniéndose en contacto con sus agremiados y con las autoridades universitarias.
La capacidad de análisis y de acción tan concreta demuestran las cualidades de un verdadero líder en el Contador Carlos Muñoz que sin exigir de manera desproporcionada, cerró los beneficios para sus representados manteniendo en todo momento una sana relación con las autoridades de la universidad que en este caso poco tenían que ver con el problema de la falta de pago.
No es fácil, tomar la decisión correcta cuando decenas de personas dependen de un individuo para la entrega, como en este caso, de una prestación tan importante como es su sueldo, sin embargo aun en tiempo de crisis el contador Carlos Muñoz, demostró que con mesura e inteligencia, los resultados son perfectamente alcanzables.