* Es fundamental fortalecer el enfoque preventivo y sobre todo los buenos hábitos alimenticios. 

Evitar consumir productos que contengan conservadores 

El especialista en nutrición del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Nayarit, Antonio Olvera Corona, informó que los pacientes con cáncer son muy diferentes y en consecuencia las dietas para su alimentación deben ser especiales, porque primero se valora en qué etapa del cáncer se encuentra el paciente.

El nutriologo explicó que es necesario un análisis de la enfermedad para saber si se encuentra en etapas avanzadas, ya que este factor cambia la prescripción en cada paciente. Así  mismo, se tiene que evaluar qué tipo de cáncer está dañado a cual órgano, así como el avance de la enfermedad.

Subrayó que el paciente con cáncer tiene  tratamientos muy drásticos que en ocasiones daña el aparato digestivo y la mayoría de ellos no tienen aceptación de alimentos, presentan náuseas y mareos, por lo que el apego no es bueno. Por ello las alternativas como nutriólogos es dar complementos nutricionales que ayude al paciente para que el poco alimento que consume, le nutra.

añadió que cuando esta enfermedad está en etapa inicial, se restringen los alimentos que provocan distención abdominal, comida irritante y con grasas. En cambio se recomienda la alimentación natural, sin conservadores y evitar los productos enlatados.

En etapas más avanzadas, se otorga alimentación enteral, que es a través de sonda nasogástrica principalmente y en ocasiones cuando el aparato digestivo no está funcionando, se opta por la alimentación parenteral que es a través de un catéter. Esta es una alimentación específica que el médico la calcula en base al estado nutricional del paciente.

El coordinador de Nutrición  y Dietética adscrito a las oficinas de la Delegación del IMSS, señaló que desde el punto preventivo, es necesario eliminar todos los alimentos que tienen conservadores, una de las causas por ejemplo del cáncer gástrico son los malos hábitos alimenticios y el alto consumo de esos productos.

Los conservadores y saborizantes de estos productos son sintéticos y progresivamente perjudican al organismo, por lo que se debe tener cuidado en los hábitos alimenticios, y si sumamos los cambios fisiológicos y emocionales, esos factores terminan por afectar la salud.