Enrique Vázquez

Los partidos políticos son una exigencia constitucional, una parte importante de nuestra democracia, aunque en ocasiones no se desempeñan conforme al “deber ser” y cambian el bienestar de la sociedad y la representatividad social por los intereses particulares y partidarios, mal que bien, el país funciona y los partidos siguen siendo parte importante de lo que llamamos democracia. Los colores han dejado de representar una ideología firme y se han concentrado en hacer política, de una u otra manera siguen operando de palabra con una ideología, pero en la realidad las alianzas y las victorias obtenidas a través de ellas han terminado de matar el mito de la fuerte ideología en los partidos, política es política hoy en día, no más.

Una vez que ha quedado claro que los partidos son un mal necesario como dicen algunas personas, la actual conformación que tiene el mapa partidista se convierte en el problema real para la sociedad y para las finanzas del país, si bien los tres partidos principales agrupan a la considerable mayoría de personas con una preferencia política, existe un gran sector que de hecho crece con cada elección y con cada nuevo presidente, gobernador o diputado que no hace de manera satisfactoria su trabajo, en teoría de esta situación es que nacen los partidos pequeños para darle voz a quienes no se sienten representados por las principales corrientes, lo cual por si sólo es una paradoja puesto que si ningún partido representa una ideología fuerte como es posible que la gente se sienta representada por uno u otro partido, pero en fin, ese no es el tema, la cuestión son los micro partidos que se han multiplicado exponencialmente en los últimos años, cada elección decenas de partidos pequeños nacen buscando el voto de una cuota definida de personas que define la ley que les permita ganar su registro y recibir una jugosa tajada del presupuesto para partidos políticos, si desafortunadamente muchos han visto en la necesidad de representación una oportunidad de hacer negocios, convences a suficientes personas y tienes la llave para millones de pesos a tu disposición.

Estos pequeños partidos no la han visto sencilla, la falta de acciones reales que los diferencien de los principales en cuanto a buenas prácticas se refiere, han generado una falta de confianza en ellos y una pérdida de votos, por lo que muchos de hechos se han extinguido tal y como se crearon sin pena ni gloria, los porcentajes de votación se han elevado en múltiples ocasiones y a pesar de ellos algunos continúan sobreviviendo de una u otra manera, representando un costo cada vez mayor para las finanzas públicas sin ofrecer una propuesta alterna sustancial, un cambio que beneficie realmente a la mayoría de la población.

En estricto sentido, no esta mal que existan los micro partidos, el problema es que no han probado su utilidad, no han generado los resultados que deberían a pesar del gran costo que representan, sin una ideología definida los partidos se han convertido en solo un recuadro en la boleta electoral. Cada vez hay menos micro partidos y menos aún alcanzan a nacer, por lo tanto la situación aparentemente progresa, mientras no ofrezcan resultados a cambio del dinero público que reciben deberían continuar su vía de extinción, digo es sólo una idea.