Enrique Vázquez

Apenas hace unos días platicaba con un amigo respecto de la difícil tarea que enfrentan los funcionarios públicos, en especial aquellos que se desempeñan en los altos cargos ejecutivos por mantener la integridad moral ante la tentación de volverse uno con el sistema, aceptar que todo funciona de una manera torcida y comenzar a sacar provecho lo más que se pueda, esta costumbre que se ha repetido quizá desde que se conformó el sistema de gobierno en que vivimos y que seguramente se repite de manera muy similar en otros países, es una enfermedad altamente contagiosa, dicen que en arcas llenas hasta el justo peca, pero bueno si fuéramos a hablar de quienes han caído en la tentación esta colaboración necesitaría de varias páginas, pues se ha convertido más en la regla que en la excepción, de ahí que cuando se están haciendo las cosas bien por un gobernante, merece tanto el reconocimiento como la difusión con la espera de que el ejemplo se multiplique y cada vez tengamos mejores gobernantes.

Actualmente Nayarit tiene una generación de gobernantes municipales que si bien algunos podrán alegar es muy temprano en sus mandatos como para sacar conclusiones definitivas, están dando la nota por hacer las cosas diferentes, por romper el mal ejemplo y elegir el buen camino. Día a día nos enteramos como los munícipes nayaritas hacen maravillas con los escasísimos recursos con los que cuentan, que inauguran nuevas obras, que apoyan a los desvalidos, que hacen eficientes sus administraciones recortando gastos y personal no apto para la función pública, que gestionan recursos y llevan beneficios a sus representados, uno de ellos incluso esta cumpliendo su promesa de campaña y esta haciendo lo impensable, esta transformando totalmente la administración pública municipal de Bahía de Banderas.

En efecto, el Lic. José Gómez Pérez hizo una promesa realmente complicada cuando tomó protesta y desde entonces no ha hecho sino cumplirla, poner diariamente uno, dos o tres ladrillos en el proyecto de transformación que ha puesto en marcha. Salvo los días que acude a instancias estatales o federales a gestionar mayores recursos para el municipio costero, el Lic. José Gómez Pérez no descansa en su labor, desde muy temprano en la mañana, hasta altas horas de la noche en ocasiones, los compromisos no dejan de cumplirse, los ciudadanos no dejan de ser escuchados y los problemas de ser resueltos, quizá el cambio es todavía más notorio, transformador prácticamente dada la notoria pasividad y opacidad de la pasada administración que mucho quedó a deber a los ciudadanos, pero aun si hubiese hecho un buen papel el anterior munícipe, nunca pudiera igualar la calidad de trabajo que realiza día con día José Gómez.

Y el cambio, el ánimo por dar el extra en cada momento es notorio en cualquier detalle, tome como ejemplo el pasado 20 de noviembre y el desfile conmemorativo a la revolución, el lugar tradicional del Presidente Municipal es en el balcón de la presidencia, de palacio, en una carpa en la sombra disfrutando del desfile, pero este año, José Gómez rompió la tradición y el personalmente encabezó el desfile, él fue quien abanderó la conmemoración a la revolución, sinceramente no tengo memoria de otro alcalde que realizará una acción similar en el pasado, aunque pudiera equivocarme, pero no lo creo.

José Gómez continua así, su senda hacia la transformación de Bahía de Banderas, más aún cuando su Sra. Esposa y presidenta del Sistema DIF en el municipio, Monserrat Peña de Gómez, no ha titubeado en hacer lo propio y desde su trinchera cooperar por la transformación de Bahía, por lo que desde ambos frentes la administración de Bahía de Banderas esta rompiendo todos los moldes y esta entregando a los ciudadanos lo que se merecen una administración municipal de calidad.