Dentro de esta líquido se han sumergido más anillos de compromiso que matrimonios concebidos. Este famoso tipo de vino espumoso es originario de la región de Champagne, Francia. Desde 57 a.C., cuando los romanos invadieron la región, se inició la producción de la festiva bebida. Pero no fue sino hasta el siglo XVII cuando Perre Perignon mejoró el método Champenoise y comenzó a embotellar la bebida que actualmente guarda tu suegro para esa ocasión especial. Más tarde esta bebida burbujeante se convirtió en sinónimo de celebración en el mundo.