Janos Soltesz demandó a Delta, KLM y Lufthansa por no permitir que su mujer, quien pesaba 184 kilos, volara de regreso a Nueva York tras pasar vacaciones en Hungría.

Un hombre llegó a un millonario acuerdo luego de demandar a tres aerolíneas por el fallecimiento de su esposa, a quien le fue negado volar de Europa a Estados Unidos en 2012 por estar demasiado obesa.

Vilma Soltesz, quien pesaba 184 kilogramos, murió durante unas vacaciones en Hungría luego de que Delta, KLM y Lufthansa no le permitieran volar de regreso a Nueva York, tras lo cual el esposo, Janos Soltesz, demandó a las aerolíneas.

Según la demanda, la pareja intentó por todos los medios que la mujer volara de regreso a Nueva York en octubre de 2012, pero al final no pudo hacerlo y murió, reportó el New York Daily News.

La mujer tenía una pierna amputada, sufría de diabetes y de sus riñones.

La mujer había dejado Nueva York en septiembre de ese año en un avión de Delta Air Lines, luego de comprar dos asientos para ella y un tercero para su esposo.

La pareja pretendía regresar un mes después, pero durante las vacaciones la mujer se sintió mal y visitó a un doctor en Hungría, quien le recomendó regresar de inmediato a Nueva York.

Aunque la pareja compró tres asientos en un vuelo de KLM, el capitán les pidió que dejaran el avión debido a las dificultades para mover su silla de ruedas hacia los asientos asignados.

Luego condujeron a Praga para tomar un vuelo de Delta, pero aunque el personal les dijo que si podría transportarlos, se encontraron con dificultades debido a su silla de ruedas.

Aunque varios bomberos ayudaron a la pareja a intentar abordar un vuelo de Lufthansa, el capitán les pidió que descendieran del avión debido a que causarían demoras a otros pasajeros que tenían vuelos en conexión.

La mujer regresó con su esposo a Hungría, donde dos días después murió.