Enrique Vázquez

El siempre entretenido martes de sesión ordinaria en el Congreso Local, estuvo en esta ocasión repleto de información que digerir para todos nosotros como ciudadanos comprometidos con el desarrollo nacional y con el acontecer público diario, además del trabajo legislativo en el congreso local, los mexicanos tuvimos el deber cívico de dar seguimiento al mensaje televisivo que en cadena nacional pronunció el presidente de todos los mexicanos, Enrique Peña Nieto con motivo de su segundo informe de gobierno, como individuos pensantes, creo que todos podemos y tenemos nuestra propia opinión al respecto de lo que se nos presentó en el mensaje, de antemano supongo estimado lector que esta al tanto que una gran cantidad de personas inundaron las redes sociales con fuertes criticas al mensaje de nuestro presidente, tachándolo de irreal, con ningún apego a la situación real del país, lo cierto es que la opinión de cada individuo es igual de valida que la de cualquier otra persona, pero a ojos de quien escribe estas líneas, la belleza está en el ojo del espectador pero más importante aun todo depende del cristal con que se mire.

Me explico, hace años cuando estalló la violencia y los noticieros se inundaron con matanzas, capturas de capos y hazañas de los traficantes, aquellos tiempos que quizá en algunos lugares de la república aun se viven, la imagen de México como país se vio muy deteriorada, otros países como Brasil transitaban caminos similares quizá peores pero la diferencia es que ellos veían el vaso medio lleno y nosotros medio vacío. En efecto, el daño que nosotros mismos causamos a nuestra economía a nivel internacional, fue producto del pesimismo con el que usualmente vemos las cosas los mexicanos y es esta particular costumbre del mexicano la que causa las críticas y descontento con el informe del Presidente Enrique Peña Nieto, reto a cualquiera de los críticos del gobierno federal a que desmienta que las acciones que tomó el presidente en este segundo año de gestiones son falsas, que no se impulsaron y se lograron las reformas de gran calado, que no se invirtieron recursos en escuelas, hospitales y carreteras, el único problema si es que lo es de algún modo, es que el presidente eligió ver el vaso medio lleno y centrar su discurso en lo que se ha venido realizando, ciertamente algunos temas menos positivos no se tocaron durante el discurso televisivo pero seguramente el documento escrito que se entrego al Congreso de la Unión si los contempla, sinceramente a mi humilde punto de vista, mal hubiera hecho el presidente de golpear aun más la frágil moral del mexicano con un discurso oscuro, triste y deprimente sobre todo lo que no se pudo hacer.

En fin, trasladándonos varios cientos de kilómetros hasta la bella capital de nuestro estado, como adelantaba al principio de este comentario, el Congreso Local vivió otra sesión ordinaria donde como es costumbre reinaron los formalismos legales aplicables a los monólogos legislativos que regularmente se nos entregan, datos importantes como la comunicación que envió el Congreso de Oaxaca para solicitar el apoyo de la legislatura nayarita para pedir la reincorporación del extinto régimen de Pequeños Contribuyentes, se propuso un acuerdo para planear como se va a elaborar el plan de desarrollo institucional, y en la parte relevante de la sesión en los asuntos complementarios tomaron la palabra el diputado Pavel Jarero quien tras muchas vueltas instó al congreso a que pida al Secretario General de Gobierno que atienda el asunto de los ejidatarios de pantanal afectados por la expropiación del aeropuerto de Tepic, posteriormente en un punto de cuidado, la Diputada Ivideliza Reyes, destacó la falta de transparencia del Gobierno del Estado en el reporte de aplicación de las participaciones federales un dato que pocos tratan, también destacó la descortesía y falta de tacto del Dip. Pavel Jarero que por tratar de ganar las simpatías de algunos manifestantes presentes en el recinto legislativo, arrebato el turno en la palabra a la diputada María Angélica Sánchez Cervantes, quien tuvo que esperar de pie en la tribuna a que terminara el desplante de 10 minutos del caballero, con lo que terminaría el comunicado de asuntos relevantes.

Lo cierto es que la acción en el Congreso no es se da precisamente en las sesiones ordinarias, sino en las gestiones previas y posteriores de personas de todo el estado que acuden a sus diputados en busca de una respuesta a sus peticiones y es en esta materia donde queda claro quienes serán los legisladores que entregaran resultados a sus representados, pocas oficinas tenían a su diputado atendiendo a personas, de los pocos ocupados a manos llenas de gestiones destaca el Dip. Carlos Carrillo Rodríguez, quien no dejó a nadie sin atender y sin ofrecerle una solución viable a su problema, otros con mucho trabajo previo fueron el diputado, Benigno Ramírez Espinoza, quien por cierto tuvo que atender varias comitivas muy numerosas y el Diputado Francisco Javier Monroy Ibarra de Compostela quien dedicó su tiempo previo a la sesión en la gestión social.

Otro martes que se fue, bien invertido en varios asuntos con gran relevancia, sólo resta esperar que la transformación del Zócalo de la Ciudad de México en un gigantesco estacionamiento VIP no sea permanente, tenia la esperanza de visitarlo alguna vez en la vida en su estado normal.