Columna – En defensa de la razón

¿Cambiar el salario mínimo realmente nos beneficiaría?

Luis Enrique Vázquez 

El tema del salario mínimo ha generado una extensa discusión y expectación tanto en redes sociales como en los medios locales y nacionales, con justa razón cabe añadir, el sólo concepto del ínfimo salario que reciben una buena parte de los mexicanos es una afrenta para la sociedad misma que permite la injusticia, pero donde si guardo mis dudas es, si el mover el marcador del salario mínimo realmente solucionaría las cosas, creo realmente que existen muchas más probabilidades de que un cambio cualquiera que sea en el salario mínimo pudiera resultar negativo para la sociedad y para la economía mexicana.

En primer lugar, en tratándose de un tema que a la totalidad de los ciudadanos nos involucra y perjudica, es que la gran mayoría de multas y sanciones administrativas y penales están medidas precisamente en Salarios Mínimos por lo que una variación resultaría necesariamente en un aumento sustancial en los montos que tenemos que pagar los ciudadanos por incumplir una ley, difícilmente creo que el Congreso de la Unión, tenga la capacidad para cambiar todas y cada una de las disposiciones que regulan con salarios mínimos. 

En segundo término, en un plano igual de real y de inmediato, los activistas de un cambio al salario mínimo olvidan tal vez, que tanto inversiones como algunos créditos bancarios están medidos o se rigen por los salarios mínimos y aunque posiblemente las instituciones bancarias tengan una capacidad de reacción más real en cuanto a una modificación a este monto base, la realidad es que el sólo cambio si representa un cambio pues más de algún individuo encontrará la forma de aprovechar la situación y realizar movimientos extraños en su beneficio, el sistema financiero y económico del país es realmente delicado y cualquier cambio sustancial bien puede llevarlo a la lona.

En tercer lugar todavía en los resultados reales y tangibles, creo que quienes impulsan este cambio han dejado de lado que realmente la mayoría de la población no mide sus percepciones en salarios mínimos, es decir un numero enorme de personas reciben simplemente X cantidad diaria o mensual por sus trabajos y un cambio en el salario mínimo sólo les generaría perjuicios puesto que su sueldo no se va incrementar sólo porque unos trajeados en México les parecía buena idea cambiar un paradigma tan fuerte como el salario mínimo, por el contrario el sueldo será el mismo pero comprar bienes y servicios si será más caro para poder ajustarse a los movimientos inflacionarios. Desconozco realmente, el número real de personas que perciben un salario mínimo al día pero me queda claro que hay muchas personas que perciben menos de un salario mínimo a quienes no les servirá de nada este cambio.

Así mismo, alguien debería recordarle a los justicieros sociales que pretenden hacer esta modificación, que la inmensa mayoría de personas por razones extra legales, se encuentran dadas de alta en cuanto a sus prestaciones de seguridad social con un salario mínimo y aun para quienes no perciben ante el IMSS o el INFONAVIT un salario mínimo, la modificación de este indicador, representaría un mayor ingreso que dudo mucho podrán costear las ya de por si quebradas bolsas de pensiones.

Ya en el plano más hipotético, quien asegura que no intentará una gran cantidad de trabajadores vivales hacerse de beneficios mayores, demandando un incremento igual de salario, puesto que si hoy reciben X cantidad de salarios mínimos, deben continuar recibiendo tales percepciones y no limitarse a la cantidad digamos real en pesos. Los abogados han encontrado una forma curiosa de interpretar siempre las legislaciones para encontrar siempre el mayor beneficio para el cliente y no veo como no pudieran intentar una acción de este tipo.

La realidad es que el argumento es valido, les concedo que el salario mínimo sea inconstitucional por no cumplir su objetivo, pero siquiera la idea de modificarlo debiera de hacer temblar las mentes de muchos en lugar de vibrar en la misma sintonía, un cambio a este indicador básico pudiera resultar más bien catastrófico que benéfico, pues el salario mínimo es más un indicador económico como la inflación que un parámetro real para medir el ingreso de las familias, por lo visto la pifia del Sr. Cordero y su presupuesto opulento de 6000 pesos al mes, no fue suficiente, después de ganarle la presidencia del partido, el Sr. Madero viene por una segunda ronda y esta vez parece no quiere que quede como un chusco discurso.

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