* Este hábito saludable coadyuva a prevenir infecciones no sólo en clínicas y hospitales, sino en los hogares y el entorno

El titular de la delegación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Nayarit, Jorge H. Becerra Cortés, encabezó la rutina para fortalecer la técnica del correcto lavado de manos en clínicas y hospitales, pero que en esta ocasión se llevó a cabo en las oficinas administrativas delegacionales para crear conciencia de los beneficios de estas acciones para la salud de la ciudadanía.

Para dirigir este ejercicio saludable, se contó con el apoyo de las Técnicas de la Coordinación de  Atención y Orientación  al Derehohabiente (TAOD)  quienes mostraron la rutina de cinco pasos  para que en menos de un minuto, un lavado de manos eficiente pueda contribuir de forma significativa a reducir el riesgo de  enfermedades.

El funcionario delegacional destacó que el ejercicio de lavado de manos con agua y jabón es una práctica fundamental en la atención médica, sobre todo para prevenir y evitar infecciones nosocomiales en clínicas y hospitales. Así mismo, recordó que la higiene en manos es básica para prevenir enfermedades respiratorias, gastrointestinales y a romper el ciclo de transmisión de virus de la influenza, entre otros.

Añadió que los padecimientos más comunes causados por la falta de este hábito saludable, son: diarreas e infecciones respiratorias, mismas que pueden complicarse y derivar en gastroenteritis, salmonelosis o influenza, que a su vez puede agravarse en una neumonía o bronconeumonía.

El especialista indicó que cuando lavamos nuestras manos luego de ir al baño o de cambiar a un bebé, eliminamos la mayor fuente de patógenos causantes de enfermedades diarreicas y la neumonía, ya que en solo un gramo de heces humanas puede haber cerca de 10 millones de virus y bacterias.

Remarcó que lavarse las manos antes de cada comida o después de ir al baño no es suficiente, sino debe asearse las veces que sean necesarias, toda vez que los gérmenes y bacterias se encuentran en el aire libre.

Explicó que para la técnica del correcto lavado de manos se necesita agua y jabón o gel en su caso: retirar, reloj, anillos y pulseras; aplicar jabón y friccionar las palmas de las manos en movimientos giratorios, continuar con el dorso entre los dedos por lo menos 15 segundos y hasta 10 centímetros por debajo de los pliegues de la muñeca y poner especial énfasis en el lavado de uñas. Una por una sin frotar.

Becerra Cortés advirtió que el proceso de contagio inicia cuando se toca un objeto con las manos y se adhieren los gérmenes en las palmas, y al tener contacto con la cara, especialmente la boca, nariz u oídos, se introducen al organismo.

Finalmente, recordó que a través del programa para la Seguridad del Paciente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó en mayo de 2009 la campaña Salve vidas: límpiese las manos, a fin de incrementar la consciencia alrededor del mundo sobre la importancia de este hábito para reducir las infecciones asociadas a la atención sanitaria.