Columna – Con visión ciudadana

Sexenio de Crecimiento con Enrique Peña Nieto

Enrique Vázquez

Las grandes reformas estructurales que nos ha entregado el presidente Enrique Peña Nieto son para algunos, una serie de acciones positivas y necesarias, casi algo indispensable tras tantos años de pedir un México mejor, más competitivo en el entorno global, obviamente para quienes ven el vaso medio vacío, les parecen un mal que ha venido a cambiar la situación del país que por lo menos en apariencia era positiva, pero aun para aquellos que piensen así, deben recordar que en todo caso es un mal necesario, el periodo de relativa estabilidad que vivíamos fácilmente pudo haber cambiado en cuestión de semanas si el entorno internacional cambiaba, los cambios siempre generan descontento entre la población pues el periodo de adaptación conlleva algunos sacrificios, quien sabe más de esto que el propio presidente que tuvo que perder una enorme cantidad de capital político, como consecuencia de materializar estas reformas.

Las reformas desde mi punto de vista no pueden, aún, ser calificadas como positivas o negativas, pues solamente tomando en cuenta los resultados que entreguen en un futuro, podrán ser evaluadas de una manera correcta, no olvidemos que todas las grandes reformas estructurales se encaminan a dar a México la competitividad internacional, para lograr ocupar el productivo lugar que las economías emergentes han dejado vacante, por no aprovechar el momento y reformar su marco legal, naciones como Brasil y China, que en su momento parecían ser las próximas grandes potencias hoy se enfrentan a una desaceleración económica y en muchos casos condiciones mucho peores que las de nuestro país, es esta oportunidad la que tiene que aprovechar nuestro país y gracias a las grandes reformas del presidente Enrique Peña Nieto, esto será posible. 

Para efectos prácticos del hoy en día, lo cierto es que Nayarit y Jalisco no han dejado de sentir el apoyo del Gobierno Federal, con o sin el marco e impulso de las reformas, los apoyos que el Presidente de la República ha brindado a los estados, han sido prácticamente históricos, producto de la cercanía de los mandatarios Roberto Sandoval Castañeda y Aristóteles Sandoval Díaz, con el ejecutivo federal o simplemente la gran visión estrategia de este último, que incorpora a ambos estados como punta de lanza en el proyecto de nación que tiene, hoy en día nadie podrá negar que tanto Nayarit como Jalisco se han visto beneficiados como nunca antes, en inversión en infraestructura, desarrollo económico con programas productivos, desarrollo social con la Cruzada Nacional contra el Hambre, desde todos los ámbitos se ha apoyado con gran determinación.

Obviamente mucho de este apoyo se debe a la coordinación que ambos mandatarios estatales han tenido para crear en ambos estados, las condiciones óptimas para que tengan lugar grandes proyectos productivos, como la Línea del Tren Urbano en Jalisco o el Canal Centenario en Nayarit, ambas obras aunque en diferentes materias, aportarán una competitividad que a nivel internacional no pasa inadvertida.

Esto es hoy, pero no olvidemos que aun restan años en el sexenio de Enrique Peña Nieto y que lo más probable es que los beneficios y el crecimiento no se detengan, afortunados todos nosotros que vivimos en esta etapa de relativa bonanza, el futuro aun es incierto para todos nosotros, pero podría apostarle estimado lector que en unos años cuando miremos atrás y recordemos este periodo de transición y de grandes reformas, veremos no el vaso medio lleno, sino lleno completo, pues habrán sido la clave de un México próspero, clave en la economía mundial.